¿Qué es el estrés?

Estoy completamente seguro que has oído nombrar esta palabra cientos de veces en tu vida, casi a diario, es más, seguro que tú también la has utilizado unas cuantas veces en muchos momentos de tu vida, sobre todo cuando has tenido una mayor sobrecarga de trabajo o un mayor cansancio físico y/o mental. Pero ¿sabes realmente lo que es el estrés? ¿Conoces los mecanismos que provocan que tu cuerpo sufra estrés?

Comenzaremos hablando de la llamada respuesta de lucha o huidaque no es más que una respuesta que ofrece nuestro organismo cuando se ve amenazado. Lo entenderemos con un ejemplo.

Imagínate que un día caminas por la calle distraída, escuchando música y pensando en que el buen tiempo hace que todo parezca más amable, vas relajada, tranquila, contenta, parece que nada puede estropear el momento, pero cuando estás cruzando la calle de repente y como de la nada aparece un coche a gran velocidad y parece que va a atropellarte ante la imposibilidad de esquivarlo. En esta situación y desde el momento que percibes la amenaza del atropello comenzarías inminentemente a experimentar una serie de cambios cognitivos y físicos tales como un aumento de las contracciones cardiacas, un mayor volumen de sangre que saldría de tu corazón con la consiguiente elevación de la presión sanguínea, un incremento en el pulso, también entraría una mayor cantidad de sangre a tus músculos principales y éstos elevarían su tono, tu respiración se aceleraría… Todos estos cambios no tienen otra función que la de activar los recursos de tu organismo en situaciones de amenaza de tal forma que la huida o defensa de ese tipo de situaciones se haga con mayor efectividad y rapidez. A esta reacción que está teniendo tu cuerpo es a lo que llamamos la respuesta de lucha o huida. Como ves es una respuesta automática que damos ante cualquier cambio en el ambiente que pensamos que es amenazante para nuestra supervivencia, con lo que a disposición de nuestro organismo se ponen unos recursos excepcionales con los que normalmente no contamos; es como si de repente nos convirtiéramos en algo así como superheroínas. Este tipo de respuestas ha sido especialmente importante y necesaria para nuestros antepasados, piensa en lo útil que puede ser para escapar de un animal que nos ataca o para huir de un fuego, si no tuviéramos esta respuesta seguramente el ser humano no hubiera llegado hasta donde estamos hoy.

Hasta aquí parece que con la respuesta de lucha o huida todo son ventajas, ya que ha hecho más fácil que nos podamos librar de ser atropelladas, pero a partir de este momento es cuando pueden venir los síntomas si al solucionarse la situación que ha provocado esta respuesta nuestro organismo no retoma su equilibrio, ya que si esta reacción que el organismo debería dar solamente en momentos muy puntuales se alarga en el tiempo, puede drenar energía provocando un desgaste de nuestro cuerpo con lo que lo hace vulnerable a enfermedades y aparece el estrés acompañado de todos los síntomas perjudiciales que puede producir como son cambios en el apetito, cansancio, dolor de cabeza, insomnio, rechinar de dientes, confusión, letargo, sensación de embotamiento, ansiedad, pesadillas, llanto… y un largo etcétera.

Llegados a este punto te preguntarás ¿cómo es posible que esta respuesta se alargue en el tiempo? La contestación a esta pregunta es simple si tenemos en cuenta que una amenaza no solamente tiene que ver con los cambios en el medio, sino además está relacionada con la interpretación que hacemos de esos cambios. En el caso que hemos puesto la amenaza vendría de la aparición repentina de un coche que está a punto de atropellarnos, además de la interpretación que hacemos de esos cambios, así, si cuando he esquivado el coche sigo pensando que en cualquier momento puede aparecer otro coche que me pueda atropellar mi organismo seguirá en alerta y no regresará a su estado de equilibrio manteniendo la respuesta de lucha o huida a lo largo del tiempo y provocando un gasto enorme de energía, es decir, aparecería el estrés.

Señalaremos que el estrés no solamente es generado por causas físicas como en el ejemplo que hemos puesto, sino que también puede ser generado por causas psicológicas debido a exigencias mentales o emocionales que proceden de nuestras creencias. Estas exigencias pueden ser de presión como cuando hemos de terminar una tarea en un tiempo determinado, de frustración como cuando se bloquean nuestros deseos, de conflicto como cuando hemos de hacer una elección o de ansiedad/miedo, las respuestas emocionales básicas ante una amenaza (además de la ira).

Consejos para hacerle frente al estrés.

  • Acepta que tu cuerpo tiene un suministro limitado de energía y que con esa energía has de funcionar teniendo la precaución de descansar antes de que se gaste.
  • Reconoce los primeros signos de estrés para tomar precauciones cuando los sientas.
  • Una dieta equilibrada y ejercicio te ayudarán a tolerar mejor el estrés.
  • Aprende a relajarte y practica a diario.
  • Determina tus prioridades y reduce tu actividad.
  • Toma descansos cada cierto tiempo, no todo es trabajar.
  • Cuenta con alguien que te sirva de apoyo emocional.
  • Cuenta con alguien que te sirva de apoyo espiritual.

One comment on “¿Qué es el estrés?

  1. Esta es la verdadera enfermedad del siglo XXI, tan incrustada en nuestro estilo de vida que ni siquiera nos damos cuenta de que la padecemos. Tenemos que conseguir vivir de forma más sosegada si queremos tener una vida más plena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *