Pobreza económica e inteligencia

inteligencia

Eldar Sharif es profesor de ciencia del comportamiento y políticas públicas en la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, y tras un curioso experimento concluye que la pobreza en el ser humano reduce significativamente el cociente de inteligencia de las personas que la padecen. Dice además que este efecto es reversible ya que mejorando las condiciones económicas, también aumenta el cociente de inteligencia. Pero, ¿Cómo ha podido llegar a hacer esta afirmación?

Es sabido y está demostrado que la memoria a corto plazo tiene una capacidad de recuerdo de unos 7 dígitos (dos arriba o dos abajo), por lo que si le pidiésemos a alguien recordar una serie de dígitos como por ejemplo 4, 9, 1, 6, 0, 3, 8, lo más probable es que mientras están intentando no olvidar esta serie, su mente está llena, con lo que el espacio cognitivo con el que se cuenta para otras tareas se reduce significativamente. Partiendo de este ejemplo es fácil entender por qué el profesor Shafir argumenta que vivir en una situación de pobreza reduce drásticamente tu capacidad cognitiva ya que esta situación provocará en ti una constante preocupación sobre cómo vas a llegar a fin de mes y sobre cómo solucionarás las situaciones que la vida te va poniendo. Así, esta situación de pobreza según Shafir hace que no puedas recordar otras cosas ya que tu capacidad de atención es limitada.

Dory tiene problemas con su memoria a corto plazo

Para probar la relación que hay entre la pobreza y el funcionamiento cognitivo, Eldar Shafir ha realizado una serie de experimentos. En uno de los experimentos trabajó con personas con escasos recursos y con personas bien situadas, a ambos grupos les explicó que tenían que hacer frente a una reparación de su vehículo, así la factura de esta reparación para unos (sin importar si tenían mejor o peor situación económica) era de 150 dólares, mientras que para otros era de 1.500 dólares, la tarea consistía en pensar de dónde sacarían el dinero para hacer frente a esa situación. Después de explicarles el tema de la reparación y de dejarles pensando cómo podrían solventar esta situación, les entregó a todos los participantes una serie de pruebas fiables y válidas en las que se les medía la inteligencia. Los resultados de dichas pruebas señalaron que las personas con más recursos económicos tuvieron un buen desempeño en las pruebas donde se les medía su inteligencia, mientras que no fue así con las personas con menos recursos económicos, quienes tuvieron un mejor desempeño de las pruebas cuando la factura de la reparación del coche era más barata. La diferencia entre ambos grupos llegó a ser de 13 puntos de cociente intelectual, lo que es una cantidad muy significativa teniendo en cuenta que la media de inteligencia es de 100 puntos y la desviación típica de 15, esto es, que por ejemplo y simplificando mucho las cosas para hacernos una idea, una persona con 120 puntos de cociente intelectual estaría en la media, mientras que una persona con 13 puntos más, estaría en una zona donde podríamos hablar de altas capacidades.

Este resultado es muy sorprendente, pero si lo analizamos, también puede ser muy precipitado e inexacto afirmar que las diferencias obtenidas se deben exclusivamente a la posición económica de las personas que participaron en el experimento, ya que estas diferencias pueden deberse a otros muchos factores que al profesor se le estaban escapando. Por lo que el profesor Shafir hizo otro experimento donde todo estaba mucho más controlado, así, para su segundo experimento, también propuso una situación donde los sujetos que en él participaban debían solucionar un problema donde tras una reparación debían pagar una cantidad moderada o una cantidad elevada, y mientras pensaban la cómo salir del embrollo, se les aplicó también una prueba para medir su cociente intelectual. En esta ocasión se ciñó a realizar el experimento únicamente con los

Campesino indio

habitantes de una zona muy concreta de India. Estas personas eran todas agricultoras de caña de azúcar que en el momento de realizar la primera parte del experimento tenían una situación momentánea de gran riqueza ya que acababan de vender la cosecha anual de caña. En la segunda parte del experimento, y con las mismas personas hizo de nuevo una prueba similar donde se planteaba un problema muy parecido, pero en una situación económica para los sujetos que participaban en el experimento totalmente diferente, ya que habían pasado 10 meses desde que se había vendido la cosecha y el dinero que habían ganado tras vender la caña de azúcar se había esfumado casi por completo, por lo que la preocupación por ver de dónde podrían sacar dinero para una reparación era un quebradero de cabeza.

En esta ocasión, el resultado es que en la primera parte del experimento, es decir, justo después de vender la cosecha, los sujetos consiguieron una puntuación en el test de inteligencia de 8 y 9 puntos superior a la que consiguieron en la segunda parte del experimento, es decir, cuando estaban en una situación económica más precaria. Lo que consiguió el Doctor Shafir con este segundo experimento es que las diferencias por genética u otros factores que podrían estar influyendo en el primero de los experimentos, ahora no podían mostrarse porque se trataba de las mismas personas en diferentes situaciones.

Después de obtener estos resultados, la conclusión a la que llegó Shafir es que la capacidad cognitiva que tenemos, a la hora de resolver los diferentes problemas que nos plantea la vida cuando estamos en una situación de pobreza, carece de los suficientes recursos cognitivos para hacerle frente a éstos problemas y a los que resultan de la propia situación, o dicho de otra manera, que mientras el cerebro está ocupado pensando en cómo pagar las facturas, no tiene muchos más recursos para resolver otros problemas que nos puedan aparecer, lo que se puede “traducir” en una disminución de la inteligencia.

2 comments on “Pobreza económica e inteligencia

  1. Es cierto, Eduardo, lo bueno es que hay personas como Eldar Sharif que se encargan de entender por qué sucede esto y así poder paliarlo.

    Gracias por tu comentario.

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