Cómo generamos las emociones

No es raro que mucha pienses que es la situación que te está ocurriendo la que hace que sientas una emoción en concreto. Así cuando gana tu equipo un partido importante piensas que es tu equipo quien te ha excitado hasta el punto de que te ha hecho feliz, pero siento decirte que éste no ha tenido mucho que ver en la aparición de esa emoción y precisamente el responsable de ella eres tú mismo. ¿Cómo se explicaría sino que ante un mismo acontecimiento las personas tengamos emociones totalmente diferentes?. Volviendo al ejemplo de la victoria de tu equipo, seguramente que ante la misma situación, es decir el triunfo de tu equipo, un hincha del equipo rival sentirá precisamente la emoción contraria, es decir, estará bastante triste y no tendrá ganas de casi nada. Es más, a alguien que esté viendo el partido y no sea de ninguno de los dos equipos, seguramente el resultado no le provoque la más mínima emoción.

Como ves en el ejemplo que hemos puesto, la misma situación le ha provocado a tres personas diferentes emociones totalmente distintas, así, podemos afirmar que las emociones no nos invaden por las situaciones que vivimos, sino más bien son el resultado de las interpretaciones que nosotros mismos hacemos de esas situaciones. Aunque no siempre es así, a esta afirmación habría que restarle solamente las emociones que resultan de la interferencia con el funcionamiento normal del cerebro como pueden ser una lesión, enfermedad o medicamentos y drogas que alteran el estado de ánimo.

Diagrama explicativo de cómo se genera una emoción

Una vez que hemos comprendido esto, podemos ver que el proceso de creación de una emoción sería algo como que una vez que ocurre un acontecimiento, yo hago una interpretación del mismo y según lo que interprete me surgirá una emoción concreta que me llevará a la acción de una forma determinada. Y todo esto ocurre con tal rapidez que lo normal es que no seamos conscientes de que ha ocurrido, lo que nos puede llevar a la idea errónea que mencionábamos al principio de que las emociones las genera una situación concreta. Es lógico que ocurra a gran rapidez porque no sería adaptativo que tuviéramos que pararnos a pensar y analizar todo lo que nos sucede. Te imaginas que para lanzar un balón a una canasta y meterlo por el aro tuviéramos que valorar la situación de forma consciente, calcular el ángulo de la trayectoria que ha de hacer el balón, la fuerza de flexión de las rodillas, el peso del balón… Sería una tarea tediosa, larga y cansada. la mente hace todo esto de forma automática, con una rapidez que nos impide que seamos conscientes de la complejidad del acto. En lugar de ello, somos capaces de lanzar, saber donde están cada uno de los compañeros del equipo, saber cómo puedo engañar al jugador contrario…

Así, la próxima vez que pienses que una persona te está haciendo perder los nervios, has de ser consciente de que no es la persona la que te crispa, sino la interpretación que tú mismo haces de esa persona. De igual forma si estás enamorado, piensa que no ha tenido tanta culpa de ello la persona de la que te enamoraste, sino que tú mismo has sido quien ha querido perder la cabeza por esa persona.

2 comments on “Cómo generamos las emociones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *